Rodad, rodad malditos!

Hace unos días que inicié en Facebook una serie de posts en torno a lo monstruoso que iniciamos con el artículo dedicado al ensayo Este joven Monstruo del joven crítico cultural, Charlie Fox. Vamos con un post en el que vamos a recordar a dos actores latinos que participaron en sendos rodajes infernales. Uno nació y el otro murió en una semana de junio como esta.

Empezamos por el 18 de junio de 1963 que es cuando decide suicidarse de un disparo en el pecho Pedro Armendáriz, actor mexicano de la edad de oro del cine de ese país norteamericano que acabó convirtiéndose en mito del séptimo arte mexicano gracias a su interpretación de Pancho Villa. Parece ser que contrajo cáncer a mediados de los 60 después del rodaje de The Conqueror en el que John Wayne interpretaba al líder mongol, Gengis Khan. La producción del film tuvo lugar en 1955 en el desierto de Utah, según los localizadores era lo más parecido a Mongolia, cerca de un campo de pruebas nucleares en el estado de Nevada. La película producida por Howard Hugues y dirigida por Dick Powell también fue un desastre de crítica y se incluye en las recurrentes listas de peores pelis de la historia. La última producción en la que apareció Armendáriz fue From Russia with Love de la saga de 007 estrenada el mismo año de su muerte. Parece ser, como comentaba hace unos años el diario ABC, que un tanto por ciento muy elevado del equipo de la película (41 por ciento) contrajo cáncer durante las 13 semanas que duró el rodaje, entre ellos el propio Wayne que murió 16 años después que Armendáriz. “Del total de 220 integrantes participantes en el filme, 91 habían desarrollado hacia 1981 algún tipo de cáncer”.

El diario El Universal de México le dedicó hace unos días un artículo en el que profundizaban en las causas de su fatídica decisión: “El hombre de inconfundible bigote, expresivos ojos verde olivo y solemne porte varonil, decidió quitarse la vida a los 51 años de edad, de los cuales llevaba los últimos cuatro luchando contra el cáncer y ya no quiso hacerlo más”.

Y justo hoy se cumplen 50 años del nacimiento de Nelson de la Rosa. A finales de los 90 contó con una papel en una producción de Hollywood que pasaría a la historia por lo accidentada, más que por la calidad del resultado final, La isla del doctor Moreau , en la que compartió escenas con Marlon Brando, que se encaprichó de él y cambió el guión de la película para que tuviera más protagonismo a su lado. Como veremos más adelante, la producción de la película en una esquina del nordeste de Australia se convirtió en una de los más bestias y caóticos que se recuerdan.

El minúsculo actor dominicano, murió de un infarto en 2006, con sus escasos 70 centímetros encajaba a la perfección en el casting de esta versión de la novela de HG Wells. Desde aquí puedes recuperar una entrevista televisiva en la que aparece disfrazado de Spirderman y en la que no pasa desapercibida su característica voz aflautada. EN EE.UU. se le conocía como Pedro’s Lucky Midget porque según parece dio suerte a los Boston Red Sox de su amigo el pitcher también dominicano, Pedro Martínez que le invitó a presenciar los playoffs de 2004.

Todos los entresijos del rodaje están explicados en el documental Lost Soul: El Viaje maldito de Richard Stanley a la Isla del Dr Moreau. Más abajo tienes el trailer, desde aquí lo puedes ver en inglés. Se explica el rodaje desde el punto de vista del director original Richard Stanley que acabó siendo despedido por la productora que confió la patata caliente a John Frankenheimer que hizo lo que pudo para aplacar los egos entre Val Kilmer y del propio Marlon Brando. Gracias a Enrique Doza por el tip.

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Amado monstruo

Vamos con una de las novedades que hemos encontrado este mes de mayo, que ya se acaba, en la red de bibliotecas de municipales de Barcelona. Nos referimos al ensayo Este joven Monstruo, de la serie Héroes Modernos de Alpha Decay , del no menos joven monstruo Charlie Fox. Un chaval nacido en 1991, que se ha sacado de debajo de la cama una galería de personajes a partir de los cuales reflexionar en torno a lo “monstruoso”. En el libro nos dice que no debemos rechazar las transgresiones que nos proponen esos monstruos, porque eso es de niños consentidos: “Ya no pienso que el monstruo sea una figura completamente negativa; que se piense que lo es es tu maldición, ya que vives esperando un amor que nunca llegará”. Y es que lo monstruoso tal vez sea que la sociedad nos inculque ideas como que un día vendrá el amor de nuestra vida y nos salvará de todos los males. Este joven crítico la toca y bien.

Estamos, por tanto, ante un libro que  nos explica que a los monstruos se les supera entrando a fondo en las “estrategias culturales” que nos modelan de bien pequeños. Que la cultura oficial puede ser el verdadero monstruo. Aunque de cultura general, este rookie va más que sobrado. Destaca la erudición de este joven crítico cultural que espolvorea sus reflexiones con infinidad de referencias culturales que van de Stranger Things a Drácula, pasando por aquella peli de jóvenes traumados de un pueblito de Ohio, dirigida por Harmony Korine en 1997, Gummo (la foto que preside este post). Es ensayo pero con tintes autobiográficos: “Consciente de que yo, igual que tú, necesitaba una historia que explicara mi origen, mi madre atribuyó todos mis problemas corporales y mentales a una hemorragia que tuvo, el día en que, estando embarazada de mí, descubrió quién mató a Laura Palmer en el episodio correspondiente de Twin Peaks“.

“La abundancia de monstruos que hay en la actualidad demuestra que la imaginación colectiva anda algo perdida y fluctúa entre el temor de lo que la tecnología o el trauma puede hacerle al cuerpo y la fascinación por las posibilidades que estos cambios suponen. En la situación actual, parece un buen momento para echar la vista atrás, rebobinar y compilar una especie de historia de los niños prodigio monstruosos que nos permita ver el presente a través de ellos y cambie nuestra conciencia”.

Y entre los niños prodigio monstruosos que desfilan por el libro en cuestión, nos encontramos con el director alemán Rainer Werner Fassbinder, que mañana cumpliría 63 años, si no hubiera llevado una vida de excesos, tanto de narcóticos, como de trabajo (“El deseo crea al monstruo”). En sus 37 años de vida, este baluarte del nuevo cine alemán de después de la II Guerra Mundial, llegó a rodar más de 30 películas y alguna serie de televisión. En sus filmes trasciende la condición de géneros clásica y rompe con tabúes que nos conectan con la vergüenza nazi de generaciones anteriores.(“De adulto, confesó que sus padres fueron figuras borrosas que estuvieron siempre como en los márgenes de su infancia”). La cuestión gay no se trata en sus películas como una problemática a resolver por la sociedad, sus protagonistas son homosexuales y se les ve actuar por entre los pliegues de su vida cotidiana. Fassbinder hacía buenas afirmaciones como la de la teórica de lo queer, Eve Kosofsky que en 1992 comentó que “la homosexualidad es la negativa a significar algo monolítico”.

Más abajo tenéis el documental sobre Fassbinder, I don’t just want you to love me (1992) que se cita en el libro de Fox . Habla Fassbinder a cámara del caldo de cultivo de sus películas, esa sociedad alemana que en plena posguerra mantenía las contantes vitales de un pueblo que no está preparado para vivir sin un líder. Un tipo que en su primer año como director filmó cuatro películas. Uno de los productores de sus primeros pasos tras la cámara, Luggi Waldleitner, dice de él que es la mayor pérdida en Alemania después de la segunda guerra mundial, “el único hombre con el que quise trabajar”, apostilla. Su equipo de rodaje destaca la concentración con la que los actores de sus películas debían encarar una escena de la que sólo se podría hacer una toma, la clave de su prolífica carrera: “El mercado del cine no apoyaría hoy a un director que presentase cuatro películas al año”. Una de sus actrices fetiche, Irm Hermann, dice que los miembros de su generación  y la de Fassbinder, los que nace inmediatamente después de la segunda guerra mundial, no podían creer en los ojos de los mayores, había reticencias con aquella generación que había vivido y consentido el fascismo atroz del nazismo. El monstruo permanecía latente en los ojos de los padres (hablando de monstruos y ojos, desde aquí puedes recuperar los ojos más monstruosos de mis tiempos en la EGB).

“Yendo a esa velocidad no podía tener momentos de paz y reposo. Cualquier pausa conllevaba el riesgo de que aparecieran inesperados nubarrones: rabia, depresión, inercia. Como muchas personas compulsivas, Fassbinder temía que si ponía en cuestión o a prueba el mecanismo de su magia, esta podía dejar de favorecerlo. Si se detenía, quizá no fuera capaz de recuperar la antigua energía”.

Un hotel con vistas a contradicciones críticas

En el 200 aniversario del nacimiento de Karl Marx y en el 50 cumpleaños del mayo francés, vamos a dedicarle esta nueva entrada del blog a un libro que se presenta como historia coral de la Escuela de Frankfurt. Si, vamos a hablar del instituto de investigación social que se convirtió en altavoz de las teorías marxistas de después de la Segunda Guerra Mundial. Seguro que conoces a más de un pijo de buena familia que hace de la izquierda su bandera (sobre todo en las redes sociales donde queda mejor ser de izquierdas aunque sea de boquilla). Bueno, pues este más o menos fue el caso de estos teóricos teutones de origen judío que formaban el dream team de pensadores con la mira teórica puesta en derrocar el orden establecido, aunque la mayoría eran hijos de burgueses que habían hecho fortuna con los negocios en el mismo status quo que ellos abogaban por derrocar,

“El marxismo, una filosofía política creada por un judío, es proverbialmente mala a la hora de imaginar el futuro comunista por el que luchaba ostensiblemente el proletariado”. Los hijos de esos empresarios burgueses y judíos que inauguraron el instituto en los años 20 van a tener que lidiar con un mundo de contradicciones que los enfrentará con el confort de sus padres y de su infancia. “(…) a la Escuela de Frankfurt la financiaba el mismo sistema económico que se proponía inculpar, y el padre empresario que pagaba las facturas representaba unos valores que su hijo pretendía destruir”, se comenta la principio del libro. Una lucha edípica, con el psicoanálisis de Freud de fondo, que se va a repetir precisamente en el año 1968, con todos esos jóvenes estudiantes pidiendo acción y barricadas a los adalides de la teoría crítica que ya por entonces sobrepasaban los 60 años.  Señores mayores ya por entonces que no salieron de sus paradigmas teóricos que es donde más a gusto se sentían: “Ese es el problema con los genios sensibles: casi nunca son hombres de acción. Todas las luminarias de la Escuela de Frankfurt tenían este problema; un problema que visto de otra manera, forma parte de su atractivo”.

“Ciertamente, la Escuela de Frankfurt de la que Adorno era la principal fuerza intelectual veneraba la teoría como el único espacio en el que el orden imperante podía ser inculpado, si no derrotado”.

El título del libro Gran Hotel Abismo hace alusión al comentario que una vez le dirigió el filósofo marxista Georg Lukács a Theodor Adorno, estrella entre los renovadores del marxismo: “Están ustedes viviendo en un hotel rodeado de gran confort, pero que se encuentra colgado sobre el vacío y el absurdo…”. Pues eso mismo.

“Todos eran hombres inteligentes, para nada ajenos a la ironía de su situación histórica, a saber, que gracias a la habilidad de sus padres para los negocios ellos podían elegir el camino de la escritura y la reflexión crítica, por más que aquellos escritos y reflexiones tuviesen una fijación edípica por derrumbar el sistema político que había hecho posibles sus vidas”.

Me quedo con una imagen que resume la locura en la que vivimos y que está representada en el cuadro de Paul Klee, Angelus Novus, pintura que compró Walter Benjamin, uno de los intelectuales que alumbró las disquisiciones de la Escuela de Frankfurt. “Así es como uno se imagina al ángel de la historia. Su rostro está vuelto hacia el pasado. Allí donde percibimos una cadena de acontecimientos, él ve una única catástrofe que sigue apilando destrozo sobre destrozo y la arroja frente a sus pies. Al ángel le gustaría quedarse, despertar a los muertos, y rehacer la unidad de lo quebrado.  Pero viene una tormenta del Paraíso; lo ha golpeado en las alas con tal violencia que ya no puede cerrarlas.  Esta tormenta lo empuja irresistiblemente hacia el futuro al que él ha vuelto la espalda, mientras la montaña de escombros frente a él crece hacia el cielo. Esa tormenta es lo que llamamos progreso”.

Y aquí va un bonus extra. La última novela del escritor albanés residente en Barcelona, Bashkim Shehu, se titula precisamente Angelus Novus y entre sus páginas se describen algunos pasajes en la vida de Benjamin que murió en extrañas circunstancias en Portbou, donde había ido a parar huyendo de los nazis, a punto de dar el salto al nuevo mundo, donde se reuniría con colegas de la Escuela de Frankfurt como Adorno y Marcuse -en EE.UU. se convertiría en el Padre de la Nueva Izquierda, rol que él rehusó- que llevaban un tiempo viviendo como exiliados. “La ciudad de Los Ángeles se convirtió en el último y distante refugio de los miembros de la escuela de Frankfurt perseguidos por los nazis; sin embargo, estos inmigrantes no podían evitar la comparación entre el Tercer Reich y ese otro imperio opresivo que acechaba junto al umbral de sus puertas: Hollywood. Ese gran imperio hecho de sueños de glamour y belleza, de riquezas y éxitos”. Algunos miembros de la Escuela de Frankfurt fueron captados por Washington en plena guerra mundial para colaborar con el Gobierno estadounidense, gran paradoja pero igual no tanto, para combatir con la ayuda de sus conocimientos de la psique alemana a los odiados nazis.

Aquí podéis escuchar el programa de radio Je suis de la Martinique en el que el novelista albanés nos explica su relación con Walter Benjamin y con el citado cuadro. Una obra que respondía al tipo de arte que Benjamin valoraba y al que atribuía potencial revolucionario: “comportaba disrupción, extrañamiento, y reventar la tersa superficie de la realidad”.

 

Unos apuntes por el bien del imperio

El libro (libraco de 1.200 páginas en este caso) que más me ha impresionado y con el que más he aprendido este año es de momento Por el bien del imperio del historiador Josep Fontana. Como reza el subtítulo, Una historia del mundo desde 1945, promete un recorrido más que recomendable para todos aquellos que estéis interesados en las relaciones internacionales. El libro es un ejercicio de síntesis magistral que nos lleva en volandas desde el final de la II Guerra Mundial hasta el año 2012 aproximadamente. El último capítulo del libro está dedicado a poner en entredicho todas esas promesas de mundo libre que se hicieron justo después de la caída del nazismo y la rendición de las potencias autoritarias como Japón o Italia. Si eres anti estadounidense el libro te va a encantar. Si eres por EE.UU. entonces telo recomiendo encarecidamente. No os voy a resumir el libro por cuestiones obvias, pero si que he anotado algunos pasajes que me han llamado la atención.

Empezamos el repaso hablando de Sani Abacha, general que ostentaba la presidencia de Nigeria desde su golpe de Estado de 1993, muere en junio de 1998, “en brazos de dos prostitutas indias”, como consecuencia de una sobredosis de Viagra. Tras la muerte del dictador, El País informaba de la situación en la que dejaba a su país: “La inesperada muerte ayer de Sani Abacha, el general que ostentaba la presidencia de Nigeria desde el golpe de Estado de 1993, dejó ayer al gigante africano sin un líder claro para conducir a ese país de más cien millones de habitantes y quinto exportador de petróleo del mundo. Abacha, que oficialmente murió por un infarto, fue reiteradamente denunciado por no respetar los derechos humanos”. Se calculaba que dejaba este mundo con una fortuna de 3000 millones de dólares.

En una de las cuatro reuniones que celebraron Jrushov y Mao en Pekín entre el 31 de julio y el 3 de agosto de 1958 para aclarar el interés de los soviéticos en el potencial militar chino, el segundo recibió al mandatario ruso dentro de una piscina y le invitó a reunirse con él, lo que el ruso aceptó, aunque hubo de adentrarse en el agua con un salvavidas ya que no sabía nadar, en medio del tumulto de los guardaespaldas y de los intérpretes que trataban de hacer su trabajo desde la orilla”.

“A private swimming pool was an unimaginable luxury in the China of the 1950s, but Mao made good use of his on this occasion, swimming up and down while continuing the conversation in rapid Chinese. Soviet and Chinese interpreters jogged along at poolside, struggling to make out what the chairman was saying in between splashes and gasps for air. Khrushchev, meanwhile, stood uncomfortably in the children’s end of the pool until Mao, with more than a touch of malice, suggested that he join him in the deeper water”

A su regreso a Washington, después de un viaje por a Honduras en diciembre de 1982 en el que se entrevistó con el golpista militar guatemalteco Efraín Ríos Montt, comentó a los medios de comunicación que le esperaban de vuelta: “He aprendido mucho. Os sorprendería, pero resulta que todo aquello son países distintos”.

En posterior conferencia de Prensa -mientras Reagan regresaba ya hacia Washington- Ríos Montt criticó la desinformación de la Prensa internacional hacia Guatemala e hizo promesas de crear una constituyente que desembocará en elecciones, “a las que no me presentaré como candidato”, dijo Ríos Montt. Y agregó: “En Guatemala no hay sangre. Si tenemos que fusilar, fusilamos, pero de acuerdo con la ley; pero matar por matar, no matamos”. “Qué masacres?”, replicó Ríos Moritt a preguntas de la Prensa. “No tenemos estrategia de tierra quemada, sino de comunistas quemados”.

Los partidos liberal y conservador colombianos establecieron un pacto nacional para alternarse en el poder y reformar la Constitución de 1886. El acuerdo surgió de un par de encuentros que tuvieron lugar en Benidorm, el 24 de julio de 1956, y luego en Sitges, el 20 de julio de 1957. Los pactos permitieron que durante 16 años se asegurara la alternancia en el poder de las dos facciones, la liberal y la conservadora. Las mujeres colombianas ejercieron por primera vez el derecho al voto en el consiguiente plebiscito para refrendar lo pactado por los representantes de ambas tendencias políticas, Laureano Gómez y Alberto Lleras, en Sitges y Benidorm.

En aquel mismo año 1956 en el que se decidía la política colombiana que miraba a la segunda mitad del siglo XX se empezaba a replantear urbanísticamente la población de Benidorm para prepararla como polo de atracción del turismo de masas: “Plan de 1956 ya contemplaba que la carretera Nacional 332 dejase de pasar por el centro de la localidad (hoy Paseo de la Carretera, en el casco tradicional), y desarrollaba la primera circunvalación por lo que hoy son las avenidas del Rey Jaime I y de Alfonso Puchades Jou. Pero lo más significativo es que ya restringía la circulación de vehículos a motor en el casco tradicional. Vamos, que peatonalizaba todo el centro desde el Paseo de la Carretera al Mirador del Castillo, aunque esta cuestión tardó muchos años en hacerse realidad”. Un plan que no contemplaba ninguna zona verde, ni reservaba suelo para equipamientos sociales; ni protegía el casco antiguo de la ciudad.

Sin abandonar la costa española, concretamente la Costa del Sol, donde pasó su exilio el general Perón planeando volver a asaltar un segundo mandato en Argentina. El presidente volvió a la poltrona acompañado de su secretario, José López Rega, apodado “el brujo”, que era un personaje siniestro. Para empezar fue cabo de la policía “y autor de un libro que aseguraba haber escrito a cuatro manos con el arcángel San Gabriel: un hombre que estuvo durante horas tratando de resucitar a Perón cuando murió (lo que explica que hubiese dos anuncios públicos de la muerte de Perón, separados por unas horas)”.

Uno de los mayores templos católicos del mundo es la basílica de Nuestra Señora de la Paz que se encuentra en Yamoussoukro. ¿Qué por dónde cae eso? En Costa de Márfil y es capricho personal de su primer presidente, Félix Houphouët-Boigny aka El sabio. Que tal vez no fuera tan déspota como otros dictadores del continente pero llegó a amasar una fortuna de 6000 o 7000 millones de dólares (parte de esta riqueza la destinó a la construcción de la espectacular iglesia que sale en el libro de los récords por su capacidad para 30.000 fieles y que fue consagrada por Juan Pablo II en 1990).

“The history behind Notre-Dame de la Paix’s construction is no less dramatic; negotiations with Rome were apparently fraught. Loosely modelled after St Peter’s basilica in the Vatican, Pope John Paul II requested the cupola be slightly lower so as not to surpass the papal one. Houphouët-Boigny complied, but instead topped it with a giant golden cross, making this the world’s tallest church”.

La segunda guerra de Irak, que se inició en marzo de 2003, contó con una coalición de 34 países para destituir a Sadam Hussein. Muchos de los países enviaron un número de soldados tirando a simbólica, excepto Australia y Gran Bretaña que enviaron 41.000 y 3.000 hombres respectivamente. Destaca la aportación el reino de Marruecos que según el libro que nos ocupa envió 2.000 monos para que ayudaran a encontrar minas, algunos importados otros provenían de las montañas del Atlas. Esta información fue motivo de controversia entre los animalistas y motivo de mofa por parte de programas satíricos como The Daily Show de Comedy Central presentado entonces por Jon Stewart. “Morocco and the United States have improved their military cooperation over the last year. The two countries increased their intelligence exchange as well as expanded their military exercises and training”, informaban las agencias.

Otro dictador muy particular con monumento incorporado, en este caso viajamos hasta una de las repúblicas soviéticas ancladas en Asia que consiguieron la independencia después del derrumbe de la URSS. Ruhnama es el título del libro que escribió el dictador turcomano Saparmurat Niyazov. Presidente vitalicio de Turkmenistán hasta su muerte en 2006. Cambió el nombre de los días de la semana y de los meses del año. Publicó un libro de obligado cumplimiento en escuelas que cerraban sus puertas cada 12 de septiembre desde la publicación del libro en 2001. En 2005 hizo incluir un ejemplar de su libro en un satélite artificial que según la televisión turcomana se esperaba que dará vueltas por el espacio durante los próximos 150 años. Los turcomanos que pretendían sacarse el carnet debían responder un test con preguntas extraídas de este libro del alma. Tras la muerte del dictador, que abolió la pena de muerte e incluyó en su constitución la prohibición de que el país se embarque en guerra alguna, esta especie de nuevo corán ha perdido peso en las vidas de los turcomanos. En la capital, Asjabad, tenemos un monumento en memoria del libro que abre sus imponentes páginas todos los días a las 20h de la tarde.

El actual presidente que le sucedió en 2006, Gurbanguly Berdimuhamedow no es menos megalómano. Construyó un nuevo palacio presidencial y ha recubierto la capital de 4,5 millones de metros cuadrados de mármol blanco importado de Italia. Según El Confidencial, “4,5 millones de metros cuadrados de mármol recubren 593 edificios de la capital de Turkmenistán, uno de los mayores exportadores de gas y uno de los países más restrictivos y dictatoriales del mundo”.

De claroscuros y confidencias

Nos escapamos hasta la librería la librería Calders para ver lo que ha preparado esta tarde de jueves lluviosa Eloy Fernández Porta para la presentación de su nuevo libro En la confidencia: Tratado de la verdad musitada . El representante de la llamada Generación Nocilla invita para que le haga de telonero a Rafael Argullol, catedrático de Estética en la Universidad Pompeu Fabra, ganador del premio Nadal en 1993 con una obra que indagaba “sobre el mal y también sobre la enfermedad en un sentido simbólico”La razón del mal, que presentó con el seudónimo Héctor Cánova y el falso título Habitantes de la niebla y que reeditó Anagrama en 2015. En los prolegómenos del encuentro, un amigo se le acerca a Porta y le dice: “Sé clemente con Argullol que ha aceptado venir”.

En su warm upArgullol cambió del catalán al castellano, “ya que el libro está escrito en esta lengua”,  y definió el libro a presentar como “excepcional, raro, plural, distinto, en el que se mezcla una prosa ensayística,  que caracteriza la obra de Eloy, siempre con un ritmo muy sincopado y muy transgresor con páginas estremecedoras”.  El también poeta y ensayista barcelonés reconoce que el tema que se desprende del título del libro le ha interesado siempre: “la literatura del claroscuro que transcurre en el claroscuro”. Me callo entonces y dejo hablar al catedrático:

“La equivalencia visual del musitar podría ser el claroscuro.  La relación confidencia, secreto, murmuración, oráculo, musitar… son todos elementos que están muy vinculados y que todos ellos trascurren entre el silencio y la afirmación propiamente dicha. Y transcurre en toda una serie de escala de grises que Eloy analiza del derecho y del revés en su libro, en el que uno puede encontrar todas las gradaciones de la confidencia, desde la que va directamente hacia el secreto hasta aquella que va hacia el gran enigma o misterio”.

“Antes de leer el libro, conociendo únicamente el título y el subtítulo, ya de entrada pensé en dos pinturas. La literatura y la confidencia tienen una buena relación, pero la literatura está hecha de palabras y las palabras exigen una nitidez que a veces no es la ideal para este lenguaje del claroscuro. En cambio, en la pintura, la confidencia está presente en múltiples casos.  Le hablaba a Eloy de una pintura que creo que está en el museo Tyssen que se llama La carta amorosa y que es de un pintor francés renacentista, François Clouet, en el que se ven tres personajes, una vieja, una joven y un personaje que corteja a la chica, un trío unido a partir de una murmuración. Y esta muy bien la pintura porque presenta este círculo cerrado que es la confidencia”.

“Otra pintura al hilo de lo que hablamos y que es impresionante, si atenemos al contexto, es obra de un pintor surrealista alemán, Felix Nussbaum, que se llama El secreto y en el que también aparecen tres personajes que esconden un secreto que a la fuerza tiene que ser duro, horroroso… La confidencia como premonición. La pintura es del año 1939, el artista judío fue detenido un año después, escapó del campo de concentración hasta que su pista se perdió para siempre. Cuando contemplamos esta pintura que si no me equivoco está en Hamburgo, la contemplamos sabiendo lo que sucedió poco después de haber sido pintada, pero marca mucho la expresión de los tres que poseen un secreto terrible que va a dar lugar a una premonición terrible”.

“Después pensé en algo que ocupa muchos de mis pensamientos que es cuando se introduce por primera vez en nosotros el secreto o la confidencia. Entre los niños, la confidencia está muy viva cuando esta se da por primera vez. Estuve dándole vueltas y si recordé que era un niño que un vecino que se llamaba Manolo me dijo un día: “Te voy a contar algo que no tienes que decir sobre los mayores. Y es que ellos están hablando continuamente de cosas que quieren que nosotros los niños no sepamos”. Que es la confidencia en una doble dirección, él me hace esta confidencia y me explicaba el secreto de nuestros enemigos los adultos que siempre hablaban de lo que nosotros no debíamos saber. Ese fue el día que entré en contacto por primera vez con la importancia de ese lenguaje del claroscuro”.

“Hay momentos en el libro de Eloy en los que se alude a la tragedia griega. Y yo diría que no hay una expresión cultural en la historia que esté tan vinculada a ese tema de la confidencia. Las recomendaciones de los escenógrafos sobre la tragedia derivan en que la luz tiene que ser un claroscuro. Y está muy bien, porque los personajes de la tragedia no son ni buenos ni malos. En la tragedia no se habla del bien contra el mal. Son personajes en los cuales la verdad y la mentira van variando según la perspectiva. Antígona es maravillosa desde el punto de vista del amor fraterno, pero no desde la ley de la ciudad. El rey Creonte cuenta con la verdad desde la ley de la ciudad, pero no comprende el amor fraternal. Son caleidoscopios que van girando en ese claroscuro que es la tragedia y en la que se da esa necesidad de ponernos ante el enigma. Que es lo que se vela y lo que se rebela. Se esconde y al mismo tiempo se manifiesta. El oráculo nunca se manifestaba abiertamente, más bien de una manera oscura y tácita. En la base de nuestra cultura ya está muy presente el lenguaje de la confidencia que nos va educando y construyendo”.

“Una de las variaciones de la confidencia sería el rumor. Si en lugar de una historia de los hechos tuviéramos una historia de los rumores, tendríamos una idea más exacta de lo ha sido el transcurrir de la condición humana. Los hechos que captan y que expresan los historiadores son únicamente la punta del iceberg de lo que es la conducta humana. Nos tenemos que conformar con una crónica muy epidérmica de lo que es el ser humano que en general trascurren por interiores que no se explicitan. El sexto mandamiento dice que no se trata de cometer el pecado, sino de tan siquiera pensarlo”.

“Siempre me han interesado mucho los vicios privados, públicas virtudes a los que siempre nos sometemos. Es decir, nuestras acciones y nuestros pensamientos están cortados por un abismo y generalmente creemos que sólo somos responsables de nuestros actos pero no de lo que pensamos. Lo bueno sería pensarnos unidos de pensamiento y de acción. Pero como eso es imposible, ahí es donde entra en juego el lenguaje del claroscuro y de la confidencia. Por eso ese lenguaje que transcurre en toda esa gamma de grises que Eloy estudia de una manera admirable en tu libro de una manera única. Lo que hace Eloy es un auténtico tratado de la verdad profunda”.

Con los ojos de Montserrat Roig

“Vaig patir deu anys de monges, enmig de nenes boniques, fines, delicades, folch-i-torrianes, dolçament esporuguides del món, d’uniforme polidíssim i d’ànima sempre a pùnt pel martiri. Ovejitas del señor. Futurs gallimarsots morals de la nosta enllaminadora classe mitjana. Perdoneu l’educació mongenca em castrà el meu possible sentit de l’humor”.

Estos días se puede visitar en el espacio Born CCM una exposición, abierta hasta el 30 de abril, en la que se homenajea a la periodista y divulgadora Montserrat Roig con motivo del 40 aniversario de la publicación del libro Els catalans als camps nazis. Esta animosa barcelonesa, “a la que le gustaba brillar y más si era sobre un escenario”, fue la primera periodista que tiró del hilo de algunos de los testimonios de los catalanes que acabaron con sus huesos en campos de concentración después de la guerra civil.  En su libro Els catalans als camps nazis Roig estudió los campos de Ravensbruck, Dachau, Buchenwald, Saschenhausen, Túnel de Dora, Epperceques y el de la isla de Aurigny, “en ellos es donde fundamentalmente fueron recluidos los españoles, pero ¿por qué fueron deportados y recluidos los españoles, si no pertenecían a ninguna de las razas malditas por Hitler?”.  Por Montserrat Roig nos enteraremos que a los españoles se les reconocía por el triángulo azul con el que se identificaba a los apátridas, en su mayoría republicanos.

En la exposición del Born se expone un ejemplar en chino de su novela El Temps de les cireres mientras una pantalla recoge algunas de sus entrevistas en el programa Personatges del circuito catalán de TVE. Durante estos días se han programado también varias charlas entre las que destaca una en la que se debatirá sobre televisión y cultura moderada por Ariadna Oltra prevista para el jueves 5 de abril. licanos repudiados por la España fascista.

Buen momento este para recuperar su biografía Con otros ojos escrita por Betsabé Garcia y publicada por Roca Editorial en 2016.

Con Montserrat Roig aparece en nuestro país una nueva figura social, “un nou tipus de personatge públic: l’intelectual mediàtic. Fins llavors, la idea que es tenia d’un escriptor, d’un pensador, responia més o menys al perfil d’home, entrat en anys, no gaire simpatic, més aviat antisocial, i que vivia tancat a la seva torre de vori, a la seva, totalment aliè a la realitat de cada dia”.

Su estancia en la Enciclopedia Catalana, donde tenía un trabajo estable, marcará un antes y un después en su carrera profesional. Acabó dejando el trabajo porque desempeñaba funciones que no le tocaban, con lo que le tocaba hacer más horas que un reloj, -como recortar textos de Terenci Moix (“al qual semblava no donar-li la gana d’entendre que calia cenyir-se a un nombre de caràcters”)-, para lanzarse definitivamente a la escritura freelance.

“Por otra parte, esta continua disponibilidad que tiene el país para parir a “genios menores de treinta años” me parece ridícula. Y aún me parece más ridículo si se tiene en cuenta a los que pertenecen a la generación madura, la cual, según el más elemental estudio de las fluctuaciones históricas, tendría que estar en plena fiebre de realizaciones y no inmersa como ahora en la constante preocupación de subsistir materialmente (…) La lucha o enfrentamiento entre generaciones también puede ser un alibio cómodo que desvíe la atención del lector ante enfrentamientos más graves. No existen jóvenes y viejos. Simplemente: hay gente que escribe bien y gente que escribe mal”.

En la época de la dictadura, incluso en sus últimos coletazos, leer es una forma de transgresión. Y trasgrede cada vez que le pasa libros a sus amigas. El dramaturgo y guionista Josep Maria Benet i Jornet le aconsejó continuamente, como cuando le dijo que se tenía que interesar más por la gente que por las sociedades. “Calia deslligar la justícia, el crim i l’estupidesa del concepte de “classe social”. “Escriure és una cosa seriosa, que no vol estones perdudes. Has d’estar escrivint sempre”. Le aconsejó leer cinco obras por semana.  Novela y poesía como mínimo y como máximo tres obras por autor para llegar a conocerlos. En algunos de sus primeros textos le controla su tendencia melodramática. Le recomienda que mantenga la sobriedad, que no tenga tantas ganas de brillar.

“Voldria escriure per descriure. Aclareixo: em costa molt menys retallar uns moments psicològics, utilitzant la tècnica del monòleg interior, que no descriure amb minuciositat i detall qualsevol cosa: per exemple, una tassa de café. Ja sé que una tassa de cafè per si mateixa no és res, però és el primer pas per parlar de si el cafè és bo o dolent”.

Su formación en teatro le dotó de una habilidad para disfrazarse delante del entrevistado. “Des de la ingènua a la seductora, des de la dona lluitadora passant per la políticament compromesa, fins a la conservadora”.

“Quan un novel·lista vol parlar de la injustícia completa en una persona sempre ho fa en una dona. Són éssers molt més lúcids que totes les mesquineses del seu voltant”.

Parece ser que el futbolista del Barça Carles Rexach le espetó en una entrevista: “Tu no debes saber ni que es un córner, pero me haces preguntas más interesantes. Hay periodistas que, por pereza, se inventan las entrevistas y ponen las tonterías de siempre (…) Y es que tal vez las chicas no sois tan retorcidas como los chicos. Estos, cuando se agotan los temas, nos hacen decir mentiras o pestes contra el entrenador para hacer sensacionalismo”.

“Cuando yo escribo un articulo, la verdad, es que me relaja. Si todo el mundo pudiese hacerlo sería extraordinario. Tú sabes lo que es todas las mañanas, a la hora del desayuno, leer el periódico y sentirse sumamente infeliz y sentirse un ratoncito, sentirse nada. Cada día te enteras de que una multinacional norteamericana tiene una fábrica de gas en la india que mata 3000 personas y que 100.000 van a estar enfermos, que lo de Centroamérica no se termina, que aquí hay estafadores por todas partes, que los viejos van a cobrar menos y que los impuestos van a subir, etc. Es realmente muy difícil de digerir”. Montserrat Roig adelantándose en 1984 al impulso que nos mueve a todos a escribir por las mañanas en las redes sociales en su primera columna titulada Melindros en El Periódico.

Montserrat Roig era más que una mujer de partido, era mujer de principios. Entró en el PSUC en 1968, pero dos años después decidió distanciarse: “els marxistes d’aleshores -recordava el 1990- em miraven de reüll: em depilava les cames i plorava al cine. No em van expulsar però una senyora molt comunista em va dir que jo tenia poc de comunista”. Se consideraba una liberal con sentido crítico con una tenaz capacidad de introspección, “motor de la seva creació literaria”.

“Jo escric en català per tres coses: en primer lloc, perquè és la meva llengua i la relació amb la llengua és la mateixa que la que es té amb la mare. Quan vaig entrar al col·legi de monges vaig descobrir el que era el poder i el que era l’Estat. L’Estat és el pare. La teva terra és la mare. Per tant, la relació amb la llengua és la relació amb els orígens i és una relació amb la terra, mani qui mani… “El que no puc fer, perquè seria mentida podrida, és que una venedora de la Boquería parli en castellà”. Aunque se le recuerda como una periodista local (.”), en mayo del 74 empieza a interesarse por el conflicto en Irlanda del Norte, sus lecturas giraban en torno a las consecuencias que comportó el final de la Segunda Guerra Mundial. Montserrat Roig se ganará el respeto de los lectores internacionales a través de los países del este que son los primeros en interesarse por su obra. Siempre estuvo muy conectada a la URSS o a Checoslovaquia.

“Quizá yo, personalmente, a Simone de Beauvoir le hubiera agradecido que nos hubiera enseñado más sus debilidades. Menos hablar de la “angustia” y más hablar de “histerismo”. Pues el histerismo no es más que la angustia puesta al servicio de la vida cotidiana”.

Aquí abajo tienes una entrevista del año 89 con la excusa de la publicación de su libro El cant de la joventut, en la que habla con Mikimoto de la juventud de aquellos años: “A los jóvenes se les está sobreprotegiendo demasiado, se les cría y educa entre algodones para que no se hagan mayores. Con lo que ahora la adolescencia dura hasta los 30 años. No hay manera de que se vayan de casa. Pero por otro lado se les mima para que no se hagan ilusiones, como mucho serán trabajadores si es que consiguen un trabajo el día de mañana”.

Gonzalo García Pelayo: Profesional de la alegalidad


En su casa de los aledaños del parque del Retiro, ahí nos encontramos a Gonzalo García Pelayo que, como cada mañana de sábado, está preparando las apuestas del fin de semana delante de un portátil minúsculo. Este verano pasado el paterfamilias más odiado por los casinos de todo el mundo ha cumplido 70 años. Una vida plena en la que ha tocado más palos de los que pueda tocar un mortal en tres vidas. En esta charla nos centraremos en su relación con las apuestas, a las que ahora se dedica desde el comedor de su casa, su amor por el cine que sigue filmando a velocidad de crucero -el año pasado subió hasta tres nuevas a su web– y su influencia en la carrera de dos grupos capitales en la escena andaluza, Smash y Triana.

“El día que aparecí en el programa de Buenafuente había tenido un amago de infarto. Me sentí muy mal aquel día y me llevaron a urgencias y luego no me querían dejar salir para ir al programa. Entonces les dije que me sentía mejor, que sólo había sido un amago, y que me dejaran marchar bajo mi responsabilidad”, no confiesa Gonzalo que ahora parece que tiene mejor el corazón. Habla por los codos y cuando te deja meter ficha te reta para que eso que dices sea del todo cierto. Un tipo de método que se inspira en la cultura popular: “Había en Cádiz una chirigota, fuente ideológica de mis últimos años, que se llamaba Cádiz ciudad olímpica 2094, que creo que no es año olímpico, pero bueno, y entonces siempre decían, “con tiempo, con tiempo… Vamos a prepararlo todo con tiempo”.

Ya que lo pillamos en plena faena. Facilítenos una pista de por dónde van sus apuestas de este fin de semana. [para el lector la jornada 28 de liga de la temp. 2016-17 que se celebró a mediados de marzo de 2017]

Yo discrimino siempre entre cantidad y calidad. Lo que me importa en la vida es la cantidad. No es que desprecie la calidad, pero no es lo primero que miro. La cuestión es cuánto voy a jugar, qué cantidad de partidos voy a jugar. Porque además todo lo voy a jugar al mismo nivel. Quiero conseguir un buen resultado en la totalidad de partidos en los que apuesto, no sólo en uno concreto. No acostumbro a apostar en partidos españoles porque son partidos muy vigilados y yo juego contra gente que se descuida, contra gente que no juega bien. Al Madrid y al Barcelona todo el mundo los tiene muy controlados y sabe cuáles son los precios correctos con los que se está jugando. Yo juego normalmente contra jugadores y estos se fijan mucho en los criterios de las casas de apuestas. Pero claro, esta gente que apuesta a cientos de partidos de la liga bielorrusa o de la segunda división austríaca pues puede cometer un fallo o tener un descuido y poner un precio atractivo contra el que apostar. Estoy vigilando también partidos que para mí tienen un encanto especial, por la ciudad por ejemplo, estoy atento casi siempre al partido del Verona por su encantadora ciudad, al Braga que me gusta por el nombre, atiendo a las cosas que por una razón u otra me llaman la atención. O de clubs con nombre imposible que soy incapaz de retener pero a los que también juego porque creo que el apostador rival ha cometido un descuido.

Me interesa este último toque romántico que le da a sus apuestas porque se supone que usted es un científico en lo que a apuestas se refiere.

Si, pero lo principal es que busco cantidad de partidos en los que apostar. Ya tengo consolidadas 16 apuestas y espero ocho o nueve más si acaban de llegar a los precios que considero convenientes. El partido del Verona es uno de los que espero un precio conveniente, es decir si a alguien le parece bien que crucemos apuestas en el precio que le propongo. Otro frente que tengo abierto es el de las carreras de caballos, con más de 40 este fin de semana repartidas entre Inglaterra e Irlanda que son los dos países en los que tengo intereses, aunque estoy estudiando la posibilidad de estar jugando las 24 horas si juego a las carreras de Estados Unidos, que está noche ya he debutado, y a las muchísimas que hay en Australia. Ahora mismo lo que estoy es mirando a ver cómo puedo solventar lo de su métrica que es igual a la nuestra, pero resulta que mi programa sólo entiende de millas y esto me despista un poco, con lo que tendré que resolver esta conversión si quiero apostar en Australia. Pero he visto mucho ambiente en Australia, con lo que espero estar jugando las 24 horas. En las apuestas de carreras de caballos no se pone el sol. Australia va a terminar hoy, como a las dos y media de la tarde, al mismo tiempo que empieza la primera carrera inglesa. Con Inglaterra, EE.UU. y Australia podemos estar jugando las 24 horas. Sin olvidar otros países interesantes a la hora de apostar a las carreras como Sudáfrica y Francia. Es mi sueño lo de jugar las 24 horas, por lo que te decía antes, que primo la cantidad sobre la calidad.

Asegura que al juego hay que enfrentarse de manera metódica que es justo lo contrario a lo que tendemos a hacer normalmente que es añadir superstición al asunto.

O a partir de un golpe emocional. El juego se lleva por la corazonada. El juego que he desarrollado con mi equipo y mi familia es completamente lo contrario. Cuando jugábamos a la ruleta teníamos prohibido tener supersticiones. Si alguien decía que no quería jugar en tal mesa porque no le había ido bien hasta ese momento, le obligábamos a quedarse hasta que se le quitaba ese mal rollo. Y cuando ganaban la mesa me venían a decirme, “menos mal que me dijiste que me quedara en esta mesa”. Si caemos en la superstición estamos perdidos. El juego emocional sirve para divertirse, pero nosotros no estamos en esto para divertirnos. Cuando se juega por diversión entiendo que te guste apostar a la ruleta al número que coincide con la fecha del aniversario de tu boda o del nacimiento de tu primer hijo, es muy humano y me parece muy plausible, pero yo no estoy en esto para divertirme.

En el libro de Los Pelayos asegura que el perfil idóneo para jugar correspondería al del torero, el profesional de reventa, el que lleva vida de surfista.

Si, y el boxeador también. También me gustan los arquitectos. Hay perfiles de personas que creo que tienen más capacidad para jugar. Unos por el cálculo y otros por el arrojo. No puedes ser dubitativo. La mayor parte de la gente es dubitativa porque la cultura occidental se ha fundamentado en la duda. Está bien visto el tener dudas. Está bien visto el estar deprimido. Está bien visto tener alergias. Está bien visto que no te gusten las cosas que le gustan a la mayoría. De alguna manera es como el espíritu del rock & roll que estaba en contra del espíritu reinante en la pequeña clase burguesa. Incluída la pequeña clase burguesa intelectual que es la que más se ha desarrollado en estas últimas décadas en toda Europa, con unas connotaciones incluso peores que la clase burguesa tradicional porque se siente mejor parapetada por la idea de pensamiento fácil y manejable que le da una gran tranquilidad. Contra todo eso luchaba el rock & roll, por lo menos se oponía ya que la lucha tampoco era su función principal. Pero si que mostraba una cara agresiva contra todo eso y la verdad es que ese es el espíritu básico para ponerse a jugar.

¿Y el poeta es buen jugador?

Normalmente no. Por eso mismo, porque tiene intuiciones, tiene corazonadas… Yo también ejerzo, no de poeta, pero sí de artista, y sigo una norma muy clara en mi vida. En el juego nada de sentimentalidad ni de inteligencia emocional que es la base de la poesía y del arte, nada más que abstracta. Y en el arte todo lo contrario, nada de inteligencia abstracta. El artista que más me gusta es Buñuel, carece de inteligencia abstracta, es todo emocional. Bach tenía las dos cosas. Eso no quiere decir que durante unas horas puedas ser jugador y durante otras un artista. Pero no actuar como artista en el juego. Lo mismo que no actuar como un jugador en tu dedicación artística. Son dos maneras de ser que no se combinan fácilmente en una misma persona. Dostoievski era un pésimo jugador y además dio muy mala imagen al jugador. Lo echaríamos de cualquier club de jugadores. Mezclar una cosa con la otra no lleva a buenas cosas. Porque es que no se deben mezclar. Son potencias de la condición humana que no se deben desdeñar.

Una paradoja que me resulta incluso bonita en su manera de enfrentarse a los casinos es que establece una metodología casi perfecta de un defecto. El defecto físico de las ruletas.

Casi todas las ruletas tienen defectos. Parte de un principio filosófico muy extendido que dice que nada es perfecto. Qué es lo que espera uno de la ruleta, al menos en teoría, que todos los números salga con la misma frecuencia porque todos tienen la misma probabilidad. 1 de 37 en este caso. Pero eso no ocurre así. Afortunadamente. Esa es la imperfección que es explotable. Porque hay números que salen 1 de 34 o 1 de 40. No podemos pensar que todos los números son iguales. Pero eso pasa en nuestra sociedad también, que pensamos que todos somos iguales, como los números de la ruleta. Pero en ambos casos hay jerarquías. Las ruletas no son computadoras y si lo fueran no tendrían éxito porque la gente no se fiaría de la computadora. De lo que es exacto, la gente no se fía. Y al contrario, de lo inexacto la gente sí se fía, porque además hay un componente emocional al ver cómo rueda la bola, el aparato es hipnótico, se mueve y desprende colores… Se dice entre los jugadores de póker que cuando te sientas a una mesa si no hay ningún primo, está claro que el primo eres tú. Jugar bien al póker significa jugar contra algún primo. Significa que los demás están buscando la ineficiencia, están buscando el fallo… En este caso buscan un jugador que entregue que juegue a cosas que tengan poca probabilidad.

Tiene mucho de darwinismo el juego entonces. Buscas al indefenso, al primo, para lanzarte sobre él.

Es la vigencia del más fuerte, claro. Una ley esencial en la naturaleza que es la del más fuerte. Nosotros como seres humanos hemos evolucionado de tal modo que somos los únicos animales que hemos sido capaces de reducir un poco el efecto de esa ley. Lo que no podemos es ignorarla completamente. Bastante es que hayamos conseguido adormecer los efectos de esa ley en un 20 o 30 por ciento. No la dejemos en un cien por cien como haría un león con su presa, al que le importan tres pitos las cuestiones morales. Está muy bien que el hombre sea capaz de modificar esa ley, pero es una cosa histórica. Es la primera vez que en la naturaleza se da un ser con moral como para contrarrestar los efectos de la ley del más fuerte. Pero no podemos posicionarnos en contra de esta máxima que es la que ha hecho que la vida surja. Todo esto está en contra del pensamiento débil que se ha ido imponiendo en occidente que se opone contra natura a la ley del más fuerte. De ninguna manera. Si, está muy bien que movimientos como los filosóficos o religiosos reduzcan el impacto cruel que supone que el débil no sea capaz de defenderse.

Me interesa mucho la lista que ofrece en el libro de casinos absurdos. El de Dakar, Valladolid y Suazilandia. A mí particularmente me interesa este último.

Si, una vez que estuve en Mozambique atravesé Suazilandia más que nada para contártelo algún día. Preveía que saldría en alguna entrevista y que tendría que explicar que efectivamente crucé Suazilandia en un día sin dormir. Tenía que ir a Suráfrica pero pensé que en vez de ir directo pasaría en autobús por ese pequeño país. En la capital Mbabane me encontré un casino y entré a jugar para poder decir algún día que había estado apostando en Suazilandia. Esa es la historia, pasé por Suazilandia previendo esta entrevista. Al de Valladolid lo cité por la rareza, está a las afueras de la ciudad, allí tuvimos algo de actividad, aunque no recuerdo si nuestro paso fue afortunado o no. Ya se han acumulado muchas cosas desde entonces. Pero yo soy muy de Valladolid, me gusta mucho su semana santa, he visto algún partido en su estadio, corridas de toros, tengo amigos en Valladolid…Yo soy muy de Castilla La Vieja, me fascina mucho…

De tal manera que la sigue llamando Castilla La Vieja…

Ah, es verdad… No había caído… (risas) Lo amplío a Castilla y León porque también me gustan mucho Salamanca y Zamora.

Su misión en esta vida ha sido permanecer siempre en la alegalidad, un terreno donde se ha movido muy bien y que siempre reivindica.

Me siento muy cómodo, soy un profesional de la alegalidad. Incluso ahora que juego por internet y sigo con mis partidas de póker sigo en una situación alegal. En una sociedad democrática creo que no hay que defender la ilegalidad porque es romper la baraja del acuerdo que tenemos todos. Pero lo alegal es lo que todavía a la ley no se le ha ocurrido que tiene que acabar de perfilar. No es que te aproveches de ese vacío, es que estás marcando que en ese espacio falta algo por legislar. Cuando llega la ley entonces te tienes que hacer a una parte porque el marco legal tiene un interés puramente recaudatorio sobre eso que estabas haciendo antes de que allí se legislara. Mientras tanto me parece una posición cómoda y constructiva, porque eres pionero en ese vacío al que no ha llegado aún el marco legal. Vas por delante de la gente. La alegalidad además propone espacios para vivir de ella. Es algo así como encontrar el fallo en la ruleta.

Sus películas emanan siempre un aroma libertario.

Porque mi ideología es mayormente libertaria. Es decir, abogo por la reducción al mínimo del Estado. Estoy siempre con el partido que más se posicione en contra del Estado. O estoy en contra de aquel partido que abogue por potenciar el Estado. Y eso es el anarquismo ideológico. No soy anarquista porque creo que el Estado es necesario, digamos que soy un anarquista blando o suave que no instauraría en absoluto el anarquismo completo, pero que entiende el Estado como mal menor. El autoritarismo proclama el Estado como bien mayor que es lo que ocurre con el fascismo y el comunismo. Y para el anarquismo el Estado es cero. Yo no estoy en el cero pero estoy más cerca de que el Estado sea un mal menor. Y todo eso está en el ambiente de películas como Corridas de Alegría y en general de mis otras películas.

En su vida le ha dado tiempo también producir bandas como Smash que no sé si sigue considerándola una de las bandas más grandes de Andalucía…

La banda más importante es Triana. Porque lleva a Smash a sus últimas consecuencias. La primera idea, el germen, está en Smash, pero lo que en esta banda es yuxtaposición, en Triana es fusión. El concepto de tiempo y espacio se dan en Triana. Por el tiempo me refiero a la edad del rock, y por espacio me refiero a Andalucía. Smash eran capaces de poner al rock y al flamenco, uno al lado del otro. Pero se trataba de una yuxtaposición. Triana se encarga de la fusión del espíritu. Si, para mí Triana era el grupo número 1. El interés de Smash viene de que era el germen de esa idea teórica. Mi satisfacción personal es que he estado involucrado en las dos bandas. Smash además es un nombre de mi cosecha. Lo formo yo porque antes no existe el grupo. Pero en absoluto surgió como algo artificioso. Les ofrezco instrumentos a diferentes músicos, que estaban en bandas diferentes, para que se unan en un mismo proyecto. Y Silvio también entra en el grupo por sugerencia mía, aunque estuvo poco tiempo.

Es delicada la actividad del productor musical. Si interfieres demasiado en la banda puede que acabe sonando artificial. ¿Cómo ha intentado trabajar de manera, digamos transparente, con los grupos que han confiado en usted?

Pues exactamente así, estás pero no estás. Hay momentos en los que no tienes que estar. Y hay momentos en los que tienes que hacer todo o casi todo. Y tienes que saber detectar esos momentos. Yo con Triana hacía muy poco. De Triana sólo puedo presumir en que los descubro discográficamente hablando porque la banda iba sola. Lo tienen todo muy bien preparado, lo tiene todo pensado, yo sólo doy el visto bueno a todo lo que están haciendo. Alguna mínima sugerencia pero prácticamente nada. Pero un disco como el primero de María Jiménez o el último que hice con canciones de Sabina no puedo estar jugando al ajedrez porque lo tengo que hacer prácticamente todo, desde la selección de las canciones pasando por el tipo de arreglo, hasta los jaleos que meten los palmeros, indicaciones como si fuera una actriz a María Jiménez para que no sea tan dramática y no marque tanto la pronunciación… que lo no noto porque María ha hecho también otros discos que no son míos y noto que canta diferente… Todo esto no me ocurre con Smash, ni me ocurre con Pablo Guerrero, depende de cada artista. Luego hay cosas medianas, como arreglar un poco de esto y un poco de aquello, donde si tengo que intervenir pero no tanto. Me estoy refiriendo a situaciones extremas, Amancio Prada grabó en un día el disco de Rosalía de Castro y quedé fascinado de lo bien que suena la guitarra con el chelo. El saber no intervenir es parte de este trabajo y al revés. Si yo hubiera seguido trabajando con Triana en el cuarto y quinto disco, sí que hubiera intervenido para evitar que grabaran un quinto disco que me pareció muy mal hecho y muy nefasto. El cuarto estaba bien aunque la voz estaba muy maltratada, con lo que probablemente les hubiera convencido de que había que hacerlo de manera diferente. Pero seguro que el quinto no hubiera salido así. Pero eso son hipótesis, mientras estuve yo todo estaba bien y no hacía falta intervenir en nada.

Y a usted que tanto le gusta la periferia como es que acaba viviendo en Madrid…

Bueno, yo nací en Madrid porque mi padre estaba destinado aquí, pero yo soy de familia andaluza. En cuanto mi padre murió, yo tenía cinco años, nos fuímos para Andalucía, a Jerez primero, de donde es mi familia y luego ya a Sevilla que es de donde me siento y donde viví hasta los 20 años. Y luego volví a Madrid porque yo quería hacer cine y la única posibilidad para ello era residiendo en Madrid. Lo tuve claro desde siempre, me vine aquí cuando todavía estaba estudiando y ya me metí en la escuela de cine. No me hubiera desarrollado profesionalmente si no me hubiera venido a Madrid. Pero nunca me he vinculado con Madrid más que por una cuestión de trabajo. No he participado en ningún movimiento cultural de Madrid. Tengo amigos y conexiones en el mundo de la cultura, pero no me he relacionado con la ciudad nada más que en momentos de trabajo puntuales. Conozco a Aute, a Jaime Chavarri, con gente así, pero no he tenido una vinculación estrecha, no por nada, sino porque siempre me he considerado un solitario, un lobo solitario… bueno, lobo, lobo, tampoco me gusta ser lobo, pero que por narices he actuado de manera solitaria. Y luego siempre con muchas referencias a Andalucía, todas mis películas siempre tienen referencias a Andalucía… Triana vivían en Madrid. Tampoco vale de mucho decir que eres de allí o estar allí… La distribución que hemos hecho de España no tiene compensación para el ciudadano. El enorme gasto que significa no supone que el poder esté más cerca para que el ciudadano tenga mayor bienestar. Simplemente es para gastar más dinero e invertirlo en el Estado. O sea se trata de engrandecer al Estado. Y todo eso no tiene efecto práctico alguno para el ciudadano.

Vosotros los catalanes os estáis haciendo a la idea de la independencia que eso lo que está haciendo en mi opinión es enloquecer a la sociedad. Es más Estado y más Estado. Estado que además hace lo que quiere con las cosas y para ello se salta las leyes. Es omnipotente, como Stalin. No me refiero a la cuestión ideológica pero la manera de actuar es como la de Stalin. Yo puedo hacer cualquier cosa porque yo soy el Estado. Y usted no porque usted no es el Estado. Eso es lo que más me aterroriza. Yo no me siento más cerca del poder y he tenido amigos personales del colegio como Pepe Rodríguez de la Borbolla, presidente de la Junta de Andalucía, pero eso no significa que yo sienta el poder más cerca de mi casa. Y sin embargo el gasto que supone pues es una barbaridad. No compensa.