Brian Eno inaugura el Sónar 2016

brian_eno

Brian Eno empezó su charla inaugural de la cuarta edición de Sónar + D echando mano de una encuesta de la revista Prospect Magazine en la que se preguntaba a sus lectores por los intelectuales vivos más influyentes del momento. Una gran parte de los nombres que aparecieron en el estudio eran economistas. Unos datos que demuestran que nuestra realidad se explica principalmente a partir de la economía. La lengua que utilizamos para discutir nuestra realidad se circunscribe a términos económicos. Hasta aquí, la fría realidad de la filosofía que muchos denominan “neoliberalismo”, y que el compositor nos recuerda que se sustenta en la “libertad de los negocios” y en la “libertad individual”. Para Eno, unos pensamientos que encierran toda una perversión que nos ha llevado, por ejemplo, a contaminar todo aquel país que no es importante en términos económicos. Lo que no aporta en términos económicos, no nos vale, por tanto puede ser “contaminado” o “envenenado” de manera impune.

“No sé si lo sabéis, pero muchas de las prisiones de EE.U.U. están gestionadas por empresas privadas. Su materia prima son por tanto los prisioneros. Necesitan prisioneros para poder conseguir beneficios. Y cuál es la mejor manera de conseguir este tipo de material. Los prisioneros políticos. A través del marco penal estadounidense se buscan nuevos crímenes. Las empresas penitenciarias ganan mucho dinero con estas nuevas penas, que la mayor parte de las veces son impuestas por nuevos crímenes. ¿Cuánto valor monetario tiene una playa? En principio, una playa pública no tiene ninguno. La gente va allí y hace lo que acostumbra a hacer en una playa: tomar el sol, beber cerveza… Pero la lógica del progreso que antepone la economía a cualquier otra prerrogativa de repente se da cuenta que la playa puede tener mucho valor si en primera línea de mar se construye un hotel. Lo mismo ocurre con la educación, no sé cómo estará la española, pero en Inglaterra la educación está cada vez más centrada en que el alumno sea capaz de superar los exámenes finales. Un propósito que no tiene nada que ver con el aprendizaje. Tiene más que ver con cuánto tienen que invertir los alumnos para llegar a aprobar. De nuevo, nos encontramos con temas puramente económicos en un área esencial para conocer el mundo. Los ensayos de filosofía que se presentan en las universidades se centran en comentarios sobre las ideas de unos cuantos filósofos, no incluyen ideas nuevas. Ya no se trata de discurrir sobre qué es la filosofía en nuestros días, si no en qué ha dicho ya tal o cual filósofo. Hemos entrado en una dinámica educativa en que lo que importa es cuántos alumnos conseguimos que pasen todos los niveles de nuestros planes de estudio, para demostrar que esos planes funcionan por cuanto tienen un valor cuantitativo y por tanto, económico. Hemos conseguido un número elevado de estudiantes que no tienen ni puta idea de nada (salva de aplausos del público)”.

A los diez minutos de charla, el productor de Suffolk reconoce que aún no ha hablado de música, ni de contenidos culturales, pero que todo a su tiempo que ahora toca reflexionar sobre qué es un individuo en nuestro mundo de hoy. “Estáis entrando en el maravilloso mundo del arte de la música a través del arte de escucharme”, comenta con ese tono jocoso tan británico de dejarlas caer como quien no quiere la cosa después de soltarte una verdad que parecía solemne. “Os voy a decir una cosa que creo que es asombrosa de verdad y que muy poca gente sabe. El cerebro humano lleva empequeñeciendo unos cuantos siglos. Es justo lo contrario de lo que esperábamos oír, ¿verdad?. Muchos pensábamos que en el futuro nuestros sucesores tendrían la cabeza mucho más grande que la nuestra. Más o menos como la mía. Y esto es un misterio. Puede que la respuesta sea que no necesitamos tanto cerebro”. Hoy en día no hace falta que sepamos tantas cosas para nuestra supervivencia. Eno dice que él sólo sabe grabar discos. Y que él público igual sólo sabe escribir artículos. Que en esencia somos todos individuos inútiles. Nos hemos convertido en simples especialistas. Pero tenemos acceso a muchas otras mentes. “Ahora que estoy en un país católico como España es buen momento para hablar de milagros”, vuelve a recurrir a la sorna para explicarnos el milagro que ha hecho posible que el autor de Music for airports esté en Barcelona este mediodía: “He volado en un Airbus A380 que tiene cuatro millones de piezas, todas ellas construidas por alguien que no soy yo. Una fabricación que implica a centenares de empresas que a su vez diversifican su actividad en muchas otras más. Con lo que yo creo que aproximadamente medio millón de personas pueden haber estado implicadas en la construcción del avión que me ha traído a Barcelona. A todas estas cifras tenemos que añadir a toda la gente que está implicada en el tráfico aéreo, así como la gente que trabaja en los bancos para que puedas pagar tu billete, por no hablar de todos esos miles de cerebros que han pensado por mí para que yo sea capaz de llegar a la hora a mi destino. Vivimos inmersos en un complejo en el que estamos conectados a otras mentes para favorecer nuestra supervivencia. No necesitamos un cerebro más grande para subsistir, si no mejores conexiones con otros cerebros”.

Nuestros cerebros menguantes nos llevan a una paradoja. Y es que cada vez nos separan más cosas. Cada vez sabemos de más materia de la que muchos de nuestros semejantes no tienen ni idea, o no han escuchado ni una sola palabra relacionada con ella en su vida. Hace cientos de años, nuestros intereses eran más parecidos de lo que son ahora. A la vez, ocurre que todos somos interdependientes. Con lo que necesitamos algo con lo que podamos seguir unidos. Que nos mantenga unidos en esta paradoja que nos dice que necesitamos estar unidos para que todo esto funcione, pero a la vez contamos con conocimientos especializados que nos mantienen separados. Y es así como Brian Eno llega a la raíz del asunto: “Lo que nos mantiene unidos como sociedad son dos pilares: la ciencia que es un lenguaje público que busca el consenso en torno a lo que es la realidad a través de experimentos y lo que es esencial en nuestra vida, y la cultura que es lo que nos mantiene unidos y que provoca que Brian Eno tenga que viajar a Barcelona”. Eno nos avanza que lo que pretende con esta charla es convencer a la audiencia, que entiende está relacionada con contenidos culturales, que su trabajo, nuestro trabajo, es el más importante. “Nuestra secretaria de educación, NIcky Morgan, explicó no hace mucho que los niños de hoy deberían estudiar ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas porque esos eran los buenos trabajos para conseguir un empleo. Puede que Morgan tenga razón, debemos seguir construyendo aviones, pero lo que realmente nos mantendrá unidos, como sociedad compuesta por humanos y comunidad que somos, es y será siempre la cultura. Como el helado de crema al final de una comida”.

El arte es como un espacio ínsular en la que nos sentimos seguros para compartir experiencias que no se podrían dar en la realidad o que sería peligroso vivirlas de verdad. “Charles Dickens escribió sobre las desdichas de las clases populares de hace dos siglos. Sus libros cambiaron la actitud de la sociedad inglesa sobre toda la masa de desahuciados que hasta entonces parecían invisibles para el resto de ciudadanos que se dieron de bruces con un submundo que desconocían. Gente que tenía sentimientos… Gente que importaba y que aquello era una injusticia. De repente aparece un escritor que transmite claramente cómo son los sentimientos más profundos de todos aquellos que conforman esa realidad que pasa desapercibida para muchos de sus lectores”. Para Eno, el arte se encarga de romper el consenso establecido y manufacturar otros nuevos. Nos pasamos la vida tratando de encontrar lugares en los que estar de acuerdo. Algo que no se puede cuantificar. Tiene que ver más con los sentimientos.

Antes de continuar con la importancia del rol que desempeñan todos los que se dedican a la cultura, el fundador de Roxy Music necesita comentarnos cuál es su definición favorita de arte. “Algo que no estás obligado a hacer. Tienes que protegerte del frío pero no tienes por qué comprarte unos Levi’s. Nadie se corta el pelo al azar, para que nos entendamos. Cada decisión estilística que tomamos en una decisión del mundo que preferimos”. Eno reconoce que su misión como artista es dejar objetos que encajen en el mundo en el que quiere vivir. Que ayuden a que el futuro soñado se haga realidad. Como hizo el rock, que con su mensaje principal, “tú, que hasta ahora sólo habías sido audiencia también formas parte de esto y ya te puedes poner a bailar”, ayudó a revolucionar el mundo de la música, hasta entonces siempre inmerso en un entorno muy clasista. No es casualidad que los mayores avances en torno a las libertades sexuales se hayan dado a partir del nacimiento y desarrollo del rock. “Incluído David Bowie”, añade. El progreso en su sentido clásico siempre se ha sustentado en la idea de mentes brillantes y preclaras con nuevas ideas sobre el tapete. Y esas ideas impulsan el desarrollo del pop que propone nuevas formas de trabajo. Un trabajo de dirección horizontal, a diferencia de la verticalidad de la música clásica. Lo que tiene claro es que lo que lubrica la evolución es precisamente la cultura. “Es una buena frase, la cultura es el lubricante de nuestra evolución”, regala Eno el titular a los periodistas. “La ciencia describe el mundo a través de sistemas complejos. Sistemas financieros, legales, tecnológicos… Todas esas complejidades que construímos juntos. La cultura ya hace tiempo que nos muestra que la belleza proviene de la diversidad”. Para acabar su charla animando el público a que defienda su posición en este mundo: “El arte es el juguete de los adultos. Los niños aprenden jugando. Los adultos juegan a través del arte. Y jugar es el centro de todo lo que hacemos. Me gustaría que todos los que estéis aquí os toméis en serio este juego que es vuestro trabajo. Y sobretodo que lo defendáis. Muchas gracias”.

Nota: Desde aquí puedes escuchar un podcast que grabé hace unos años con material del sello Obscure Music del propio Brian Eno y que con el paso del tiempo sigue recibiendo buenos feedbacks.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s