Una copa de branding


“Estamos en el crepúsculo de una sociedad basada en los datos. A medida que la información y la inteligencia caen en el dominio de la informática, la sociedad dará un valor nuevo a la única capacidad humana que no puede automatizar: la emoción. La imaginación, el mito, el ritual el idioma de la emoción-, desde nuestras decisiones de compra a la forma en que trabajamos bien con los demás… las empresas prosperarán sobre la base de sus historias y mitos… Las empresas tendrán que comprender que sus productos son menos importantes que sus historias”.  Rolf Jensen.

Branding, branding, branding… Branding es un concepto que se repite en los últimos tiempos. Puede ser que hasta la portera de tu vivienda sepa de qué habla cuando se refiere a eso del branding. Así, explicado en pocas palabras, el branding sería aquel conjunto de técnicas que sirven para reforzar tu marca.  Y esas técnicas van dirigidas a destacar los valores que se le suponen a la marca. Porque la marca, cómo la empresa, comunica unos valores. Es más, si cuando acabéis el curso decidís haceros autónomos deberéis tener en cuenta que vosotros mismo os convertiréis en marca, por lo tanto vosotros y vuestro trabajo estará sujeto a unas estrategias, aunque sean mínimas, intuitivas o poco pensadas, de un branding personal.  En todo lo que hagáis, desde escribir un mail a un cliente a las dos de la madrugada hasta diseñar el rótulo de tu empresa, vais a dejar un poso de vuestra manera de hacer y en definitiva de lo que se suponen son vuestros valores (en principio empresariales, pero toda empresa está formada por un personal que encarna unos valores, la dirección de la misma corporación ya ni os cuento).

En el blog Marketing de Guerrilla del emprendedor Carlos Bravo -ya sabes, acciones baratas, bonitas y efectivas con un presupuesto ínfimo- nos explican la diferencia entre los dos tipos de branding -el corporativo y el personal- así como feedbacks que puedes conseguir con movimientos acertados en el artículo “Por qué te sirve hacer branding si vendes online?” (una pregunta que viene a decir que aunque tu presencia sea puramente digital o virtual también tienes posibilidades de desarrollar tu branding). Paso a copiar y pegar aquí abajo:

Tipos de branding y herramientas para el proceso de creación

El branding es un efecto que se intenta conseguir a nivel de organizaciones o individuales. Se pueden diferenciar dos tipos de entidades:

1. Branding empresarial u organizacional: persigue aplicar el proceso de creación de refuerzo de marca a una organización reflejándolo también en los productos, servicios e individuos (p.ej. trabajadores) asociados.

2. Branding personal: persigue aplicar el proceso de creación de refuerzo de marca a una persona reflejándolo también en los servicios que ofrece y lo que representa.

Cuando antes el branding era un efecto promocional ha ido evolucionando y sobre todo con las redes sociales se han establecido nuevas formas (sin que sean completamente nuevas). Existen 3 maneras de conseguir un efecto de branding.

1. Promoción directa: la empresa más conocida que ha conseguido un efecto de branding a través de publicidad es sin duda Coca-Cola. Da igual si estas en una isla del Caribe perdida con 4 habitantes. Puedes estar seguro de encontrar siempre un cartel de esta marca.

2. Marketing de contenidos: la creación de blogs, videos en Youtube con difusión en Twitter y Facebook es lo que se podría llamar el branding 2.0. Las redes sociales han ayudado de obtener un branding personal y empresarial aportando contenidos de valor.

3. Marketing viral: una tercera variante de obtener un branding es el marketing viral. Es algo que no se puede planificar porque simplemente ocurre. La base para ello son productos y servicios excepcionales. En este caso terceros se ocuparan de realizar el marketing de contenidos con una distribución viral sin necesidad de interferir.

El branding es un proceso que se podría comparar con el proceso que pasas con un hombre o una mujer hasta que os acostáis por primera vez juntos. Es cierto que existen casos donde el primer “impacto” es suficiente para llevarte alguien a la cama. En la mayoría de los casos no se establecen relaciones de confianza. Falta la repetición.

También habrás escuchado en los últimos tiempos que el Marketing se ha vuelto más emocional. Si, el diabólico MK  tiene sentimientos que convierten, por ejemplo, al usuario en fan de una marca concreta (puedes calibrar ese fanatismo en la cantidad de I Like que consigue la página oficial de una marca o empresa en pongamos Facebook). Pues bien, el branding también cuenta con una esfera emocional que la web Marketing de Servicios que encabeza el experto en mercadotecnia  Juan Carlos Alcaide se encarga de desgranar en un Top Ten que se encuentran en el artículo  Branding Emocional, diez ideas.

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